Su proyecto más reciente es el Banco Zapata, concebido “por sindicalistas para sindicalistas”. En sus primeros seis meses ofrece servicios financieros como transferencias internacionales, cambio de divisas y criptomonedas, sin la dependencia de grandes grupos económicos .
La institución opera junto a GlobiancePay, una plataforma digital con base en Malta y presencia en Asia, Europa y Sudamérica. Sin embargo, ni Banco Zapata ni Globiance están registrados ante autoridades como la CNBV o la Condusef, ni cuentan con autorización como entidad financiera en la Secretaría de Economía
Riesgos detectados
• La vinculación de cuentas nómina con Banco Zapata podría exponer a los sindicalizados a graves riesgos financieros.
• La ausencia de supervisión institucional y la dependencia tecnológica en Globiance incrementan el peligro de un posible desastre .
• Napoleón Gómez Urrutia, secretario general del Sindicato Minero y presidente de la CIT, figura como aliado clave, lo que sugiere interés en gestionar los recursos de sus afiliados .
En resumen
Banco Zapata representa una apuesta ambiciosa: una alternativa de banca privada sindical centrada en servicios modernos como criptomonedas. Pero la falta de regulación clara y respaldo institucional convierte la propuesta en un posible riesgo sistemático para trabajadores. La iniciativa combina elementos de autonomía con crecientes desafíos de transparencia y seguridad financiera.
Fuente original: El Economista – ¿Banqueros zapatistas?
